Equipo original

“Las chicas de Inma”…era una de las propuestas de cómo nombrarnos como equipo, antes de que apareciera Néixer a Casa.

Hoy, siete años más tarde, sólo Inma se mantiene delante de una labor tan sacrificada, valiente y preciosa – labor que también tiene sus sombras, dicho sea de paso-: la atención al parto en casa.

¿Qué pasó hace siete años? En una visita al Banc de Sang i Teixits (un lugar ideal donde hacer germinar un proyecto así, por cierto) nos explicaban todo el circuito del Banco de Leche coincidimos Inma, Luci y Roser. Las dos últimas asqueadas de la pobre atención que se daba a las mujeres en sus respectivos centros de trabajo. Inma desbordada por más demanda de parto en casa del que podía atender. No nos lo pensamos demasiado y nos ENTUSIASMAMOS a montar un equipo de matronas. Se nos añadió una cuarta profesional: Raquel. Hacía poquito que había aterrizado de su formación comadronil en Reino Unido y lo que veía en el hospital chocaba brutalmente con los fundamentos que allí le trasmitieron.


De ser cuatro matronas atendiendo nacimientos en casa a ser una empresa dedicada a los nacimientos en casa hay un abismo. Santi nos alentó a una formalización seria, nos dio cimientos y estructura, y trabajó duro en la retaguardia para el éxito de Néixer a Casa. También los respectivos compañeros de Luci, Inma y Raquel contribuyeron a dar fuerza y valor a la empresa. La fecha formal de nacimiento no se nos olvida, como la de un hijo o hija: 13 de febrero de 2012.

A partir de ahí, seis años de aprendizaje comprimidos. Y sí, aprendimos mucho sobre partos y bebés, sobre la UNICIDAD y MÁGIA de cada proceso, sobre relaciones interpersonales ya sea entre cliente-profesional, relación que muchas veces se transformaba en amistad, y sobre profesional-profesional: con sus discrepancias y roces, y también con muchas risas y alguna que otra lágrima. Aprendimos también sobre la complejidad de la autogestión empresarial, impuestos, nóminas, contrataciones, riesgos laborales, compras, trato con los empleados…

¡Ep! Esto requiere una parada obligada: GRACIAS a cada una de las comadronas que habéis pasado por Néixer a Casa: Ana Olmeda, Laia Casadevall, Maria Huerta, Maria Segura, Chiara Capece, Gaia Capce, Dafne Secall.

La evolución de una pequeña empresa no se puede separar de la de cada uno de sus socios. La vida es cambiante y nos fue llevando a cada una hacia diferentes corrientes. Raquel entró en su Maternidad. Luci luchó por la conciliación familiar y la defensa de la empresa como una jabata, hasta que se saturó por falta de tiempo para sí misma. Inma volcada en cuerpo y alma en su trabajo. Nadie tan entregado como ella. Roser sufrió una crisis personal que le obligó a priorizar el cuidado para sí y los suyos por delante de la satisfacción laboral.

Y hoy, sólo nos queda que enorgullecernos por estos seis años en los que vivimos peligrosamente 🙂 Sentimos la vida latir bien fuerte y bien cerca. Eso nos ha transformado y somos mejores personas y mejores comadronas. Gracias a cada una de las personas que os habéis acercado a Néixer a Casa. Cada mirada, cada palabra, cada sonrisa y carcajada, también cada lágrima, perdurará para siempre. Porque era auténtico y sincero. Entre todos lo hicimos valioso.

Y ahora, escribiendo estas líneas, acude aquella sensación de llegar a una casa, y picar a un timbre, y esperar a que te abran…con TODO lo que hay detrás de esa puerta.