Mitos del parto en casa

– Se necesita una ambulancia en la puerta, como en Holanda.

Hay una creencia popular en España que no sabemos de dónde viene, pero desde luego que de Holanda no. ¿Por qué iban a ofrecer el parto en casa en Holanda si luego tienen que desplegar un ejército de ambulancias paradas en las puertas de las casas por todo el país? No sería muy rentable. Precisamente el gobierno promociona el parto en casa porque sale más barato y mejora los resultados, reduce la morbimortalidad y aumenta la satisfacción de la población. Las comadronas van a atender el parto en coche propio, bicicleta o si quieren, a pie. Lo que sí que es cierto es que en Holanda si llamas a una ambulancia acude en unos 15 minutos. También en Inglaterra. Y en España… no.

En ningún país del mundo las mujeres paren con una ambulancia en la puerta. Es una fantasía.

 – Es muy peligroso, se mueren muchos bebés:

Actualmente en España se mueren muchos más bebés en los hospitales que en casa (en proporción), aunque puede ser en parte debido a que hay muchos más partos en el hospital que en casa, y de más alto riesgo. No hay estadísticas fiables en España. Sin embargo, como podéis ver en la bibliografía, varios estudios en otros países han demostrado que la mortalidad en el parto en casa es la misma o ligeramente más baja cuando se trata de un embarazo de bajo riesgo.

– Antes morían muchas madres y bebés y por eso se pasó a parir al hospital:

La mortalidad maternoinfantil ya había descendido antes de que el parto pasara a ser hospitalario en los 60, gracias a los medicamentos, las vitaminas y las mejoras en la dieta y la higiene, la ropa y la vivienda. Pero la atención al parto en casa era muy distinta, las comadronas no tenían los recursos de ahora, ni material como oxígeno ni ambú, ni conocían bien a las madres, ni podían escuchar el latido con frecuencia como ahora, ni tenían resultados de analíticas ni ecografías que indicaran problemas, así que se los encontraban sobre la marcha. También si alguien moría se consideraba más normal y no se culpaba a la comadrona, que hacía lo que podía. Hoy en día no se pone nadie en situación de riesgo, ni la comadrona ni la familia.

– En casa no hay quirófano estéril, hay riesgo de infección:

Bueno eso hace mucho tiempo que está desmentido. El riesgo de infección aparece al entrar por la puerta de un hospital, y sucede a diario, incluso infecciones graves y mortales en madres y bebés, ya que se producen heridas quirúrgicas, incisiones, suturas, intervenciones, manipulaciones invasivas por parte de varias personas diferentes, comer comida preparada en cadena industrial…etc. En tu propia casa ese riesgo es mínimo y ciertamente no se conoce el caso.

– Es que tengo Estreptococo Positivo, no puedo parir en casa:

Sí que puedes, la supuesta presencia de la bacteria no afecta a tu capacidad para parir. Puedes tomar antibiótico en casa si necesitas sentirte más segura, o realizar irrigaciones vaginales con clorhexidina. De todas formas hay estudios que demuestran que la profilaxis antibiótica por estreptococo no reduce la mortalidad por la infección. El estreptococo por sí solo es una bacteria más de la flora vaginal, bastante inofensiva si la mujer está sana.

– ¡Ala, a parir sola como los animales, con toda la tecnología que hay hoy en día!

La tecnología no ayuda en el parto, ya que es un proceso espontáneo, íntimo, sexual, mamífero, que requiere simplemente dejar hacer a la madre. Sin embargo la medicina y la tecnología son muy eficaces en aquellos pocos casos en los que realmente se necesita. Una cesárea puede salvar la vida a una madre que está teniendo una hemorragia o un ataque de eclampsia o a un bebé con sufrimiento fetal. Fuera de estos casos, bastante infrecuentes, las intervenciones no hacen más que entorpecer y provocar situaciones de riesgo que no estaban allí.

Las comadronas que asistimos partos en casa estamos entrenadas para actuar en caso necesario y no sólo eso, llevamos material médico y de emergencia con lo que podemos salir con éxito de los problemas más frecuentes. Así que no es como los animales ni pares sola. Si con la tecnología también te refieres a la epidural, sigue leyendo.

– Pues los médicos harán estas cosas por algo, ellos sabrán que saben mucho:

Por desgracia muchos procedimientos médicos rutinarios no están basados en ningún estudio científico ni conocimiento, se han convertido en pautas para facilitar su trabajo y se hacen por tradición, como el pinzamiento temprano del cordón o poner tumbada a la mujer. Te recomiendo que leas un poco más sobre el tema en general. Libros, artículos científicos etc. El ginecólogo o el obstetra se han formado en base a la patología, como sucede en todos los campos de la medicina tradicional. No reciben formación adecuada sobre el proceso fisiológico del nacimiento, ya que su papel es intervenir cuando hay problemas. Y es cierto, cuando hay problemas actúan muy bien. El problema es que cuando no hay problemas actúan como si los hubiera, y entonces surgen los problemas. ¿Me he repetido un poco no?

– ¿Uy, y si no aguanto el dolor? ¡No podré sin la epidural!

La epidural se hace “necesaria” (nunca lo es realmente) si te ponen oxitocina, te tocan la vagina una y otra vez, te exponen, te riñen y te obligan a estar estirada boca arriba, la posición en la que más duelen las contracciones. Nada de esto ocurre en el parto en casa. Las mujeres sienten que pueden con el dolor porque no les hace sufrir. También hay otras formas de superar el dolor en el parto que no son la epidural, como el masaje, el movimiento, el agua, aromaterapia, acupuntura, reflexología, hipnoterapia, yoga, Tens, etc. Como hemos mencionado antes, el apoyo emocional y conocer el entorno y las personas que están contigo reduce mucho el dolor. Las mujeres que paren en casa no necesitan la epidural, pero si la quieres en ese momento, siempre te queda el hospital.

– ¿Pero… y si pasa algo?

Como se ha mencionado, las comadronas disponen de recursos y material para actuar en la casa, pero a veces puede ser necesario trasladar al hospital. Normalmente se utiliza el propio coche o el de la comadrona para trasladar, también puede ser en ambulancia pero a veces se tarda más. La mayoría de situaciones en las que hay que trasladar dan un margen de media horita (no suele haber sorpresas porque ya conoces el estado de salud de la mujer) y porque la comadrona las detecta más rápidamente que si estuviera en el hospital a cargo de dos o tres mujeres a la vez. Si es un traslado urgente, antes de salir de casa se avisa al hospital más cercano (que ya se ha planificado durante el embarazo), y cuando se llega digamos que en 20 minutos ya está el quirófano preparado y no se pierde nada de tiempo. Lo mismo que se tarda si la mujer está en una habitación del mismo hospital.

– ¿Y si viene con una vuelta de cordón?

Digamos que casi el 50% de bebés vienen con una o dos vueltas de cordón alrededor del cuello y eso no significa absolutamente nada. El bebé no sufre por ello. Sólo en casos muy excepcionales en los que el cordón es muy corto, podría impedir que el bebé tuviera suficiente aporte de oxígeno al descender, lo cual se notaría al escuchar el latido. El cordón se puede apretar un poco más al salir la cabeza del bebé, pero en ese momento se desenrolla un poco, sale el resto del bebé en cuestión de segundos y no da tiempo a que le falte oxígeno. Así que descartado, la vuelta de cordón no es una causa de sufrimiento fetal por sí sola.

¿De dónde viene el mito entonces? en los hospitales en los que se coloca a la madre boca arriba e inmovilizada, aparece un cuadro hipotenso en la madre (se agrava mucho con el uso de la epidural y con la ansiedad) que reduce el aporte de oxígeno al bebé y puede ocasionar bradicardias (latido demasiado lento). Después al salir el bebé, si además llevaba vuelta de cordón, le dirán que fue por eso. Y si no había vuelta, que no se sabe por qué la hubo. Y tan contentos. Es pura ignorancia por parte de los profesionales. Hemos llegado a esta conclusión porque no solemos encontrarnos bradicardia durante el parto en casa, ya lleve una, dos o tres vueltas de cordón el bebé.

– Me han dicho que soy estrecha, que necesito una cesárea:

Sólo existe una forma de saberlo: intentarlo. Nadie puede saber si tu pelvis está bien o mal por más pruebas que te hagan, a menos que hayas sufrido raquitismo severo en la infancia. Fue en los 60 – 70 que se puso de moda medir pelvis y adjudicar cesáreas. En la posguerra muchas niñas crecieron con raquitismo, quizás por ello se empezó a testar. Muchas de esas mujeres lograron parir los siguientes hijos vaginalmente y quedó demostrado que fue un grave error. Las mujeres sanas tienen una pelvis sana.

– ¿Y en qué caso hay que trasladar?

Pues en caso de que pasen horas y horas y el parto no progrese, que aparezca meconio, bradicardias (latido más lento del bebé durante más de un minuto), hemorragia, o que la mujer diga que se quiere ir al hospital y no esté saliendo ya la cabecita.

– Es muy caro, no puedo pagarlo.

En Cataluña los precios van entre 1900 y 2500 euros más o menos, normalmente el coste cubre más cosas que sólo la asistencia al parto, como visitas en el embarazo, cuidados en el puerperio en el domicilio. Una o varias comadronas están disponibles para cada mujer 24 horas al día 7 días a la semana. En realidad es bastante barato para el trabajo que representa. Luego están las prioridades de cada uno.

El colegio de enfermería de Barcelona tiene publicado en la web un desglose del precio del parto en casa, que estipulan en un mínimo de 1900 euros.

– ¿Y si…?????

Bueno, si tienes más preguntas, puedes buscar una comadrona local con experiencia en parto en casa que te resuelva las dudas.

 

Adaptado de www.mireiamarcos.com

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