Lia: cuando la madre se convierte en una «máquina de empujar»

Naixement a casa amb Néixer a Casa, Barcelona

«¡No empujas bien!» le dijeron a esta madre cuando tuvo su primer hijo en el hospital.

Aquella vez fue un parto manipulado a las 41 semanas de embarazo, con Kristeller, episiotomía y ventosa​, tras el cual ella sintió frustración de no saber parir bien y la vivencia de haber sido meros espectadores del nacimiento de su primer hijo.

Esta vez el parto ha sido a las 38 semanas y media y su cuerpo sabía qué hacer, igual que hubiera sabido en caso de haber tenido oportunidad la primera vez.
Fue un trabajo de parto muy suave de 8h 30m de duración, muy bien tolerado el dolor, entre suspiros, cambios de posición, abrazos, caricias y besos de su pareja. De repente se rompió la bolsa y todo cambió.

La fuerza de la vida y ella se convirtió en una «máquina de empujar». Tras 39 minutos de pujos, Lia, una preciosa niña de cabello castaño claro y 3850gr se deslizó entre las piernas de su madre en la piscina de partos y ella misma la recogió emocionada. La foto ilustra el momentazo. El hermano mayor dormía mientras todo sucedía.

Felicitats família! Ha estat tot un plaer acompanyar-vos 😊😍

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